

Los vestigios arquitectónicos que encontramos en Priego se remontan al medievo, siendo el Torreón de Despeñaperros parte de la antigua fortaleza árabe que, localizado en una peña se asoma a un recodo del río, manteniéndose altivo e inexpugnable.

Priego es una de las poblaciones alcarreñas más atractivas de la Provincia de Cuenca.
Se encuentra en el norte, muy cerca ya del límite provincial con Guadalajara. Geográficamente, Priego está a caballo entre dos importantes comarcas: la Alcarria Conquense y la Serranía de Cuenca.

En Priego hay que realizar la visita con tranquilidad pues sus calles está llenas de encantadores rincones con arcos antiguos, placitas, palacios y casas blasonadas.

El Ayuntamiento es el antiguo Palacio de los Condes de Priego, de pleno siglo XVI. Es el clásico palacio del Renacimiento de estructura horizontal, con decoración sobria y elegante. Destacan sus ventanas con arcos escarzanos o de medio punto, al igual que sus frontones curvos clasicistas.
El Torreón de Despeñaperros se yergue junto al profundo barranco al que se asoma Priego. Es el único resto de la vieja fortaleza árabe.

La Iglesia Parroquial está dedicada a San Nicolás de Bari. Es un gran edificio de estructura tardogótica propia de comienzos del siglo XVI.
Lo más destacable de su arquitectura son los enormes pilares cilíndricos del interior, a modo de columnas que soportan los nervios de las bóvedas de crucería compleja.
La torre de la iglesia de San Nicolás de Bari, de tres cuerpos, es ya plenamente renacentista como se aprecia en almohadillado de los sillares y en los vanos bíforos de medio punto de sus troneras.
También citamos la Casa Pareja que alberga el Museo Etnográfico de Artes Populares.
En las cercanías de Priego además del Convento del Desierto o de San Miguel de las Victorias (siglo XVII), el monumento más interesante que se puede visitar en las afueras de Priego son las ruinas del Convento del Rosal.

Los nervios de éstas partían de columnas y ménsulas adosadas a los muros.
También permanecen en pie tres pandas del claustro, con sencillas arquerías de medio punto que hacen un todo continuo con los pilares que sirven de soporte.

Por tanto podrás ver y sentir en Priego el estío castellano, el atardecer de su serranía. Moverán tu sonrisa el saludo de sus montes, su río se reirá contigo serpenteando todos los rincones, sus hoces cortaran tu aliento, su color de tierra y de cielo te envolverá en el mismo paraíso.….

Tenemos un amigo que visitamos siempre nosotros frente a la gasolinera y que ahora su hija es la que diseña y moldea esos vasos y cuencos de siempre junto con las muestras de los cesteros del entorno cosidos con los mimbres de estas tierras.
Priego merece la pena una y mil visitas…. y luego seguir río Escaba arriba…. Para deslumbrarte con la naturaleza de esta alcarria conqueña, camino del señorío de Molina..
2 comentarios:
Le felicito por su blog. Soy un alfero de Priego, tengo la alfarería, entrando a Priego por el estrecho. Un saludo.
Un ruego, ayúdenme a desdedir el nombre popular con el que se conoce a este convento, San Miguel de las Victorias, cuando su verdadero nombre es el de San Miguel de la Victoria, ya que se erigió en conmemoración de una sóla victoria, la de Lepanto, como así queda reflejado en la pag. 101, del libro "Puerta del Cielo" (Arturo Culebras Mayordomo, 2005) donde se dice: " Y debo advertir que su primer título fue siendo esta ermita San Miguel de la Misericordia, y cuando entró nuestra Comunidad se llamó San Miguel de la Victoria, por la celebre que consiguió nuestro fundador el Sr. Conde de Priego Don Fernando en la batalla de Lepanto contra el turco, y en cumplimiento de su voto se puso el dicho título de San Miguel de la Victoria...." así lo recoge en el Libro de Guardianes Fray Francisco de Albalate.
Gracias por su blog.
Mi agradecimiento por su inestimable comprensión, y ayuda.
Arturo Culebras
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