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la Alcarria en tiempos del Arcipreste

Esta era la situación de la Alcarria en los años en que vivió Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita (hacia 1283- hacia 1350). Indicaremos que la mayoría de la Alcarria estaba adscrita al Arzobispado de Toledo y solo unos pocos lugares al norte pertenecían a la diócesis de Sigüenza.

El aumento de los señoríos nobiliarios, sobre todo en las minorías de Fernando IV (1295-1312) y Alfonso XI (1312-1350) y el desfallecimiento o extinción de los antiguos linajes altomedievales caracterizan esa época. Junto a Orozcos y Mendozas, se fueron instalando los linajes de los Valdés, los Pecha, Biedma, Atienza y Coronel.


Quiero seguir a ti, flor de las flores,
siempre descir cantar de tus loores,
non me partir de te servir,
¡mejor de las mejores!

poema del Arcipreste de Hita

Por otro lado hay que citar la epidemia de peste que en 1348 despuebla Castilla y la hunde en una crisis económica. Consecuencias de la misma serán el comienzo de un antisemitismo que dará lugar en el futuro a los primeros "progroms" (aunque en la Alcarria no hubo la violencia que en otros lugares de Castilla) y el aumento de la religiosidad con algunos intentos de reforma eclesiástica y fundaciones de nuevos monasterios.

En la Alcarria destacan el Monasterio Franciscano de La Salceda, entre Tendilla y Peñalver, que fue fundado por fray Pedro de Villacreces en 1366, el Monasterio Jerónimo de Lupiana, fundado en 1370 por Pedro Fernández Pecha (que allí profesó) aunque la bula sea de 1373, y el Monasterio Benedictino de Sopetrán, fundado por quinta vez en 1372 por el arzobispo de Toledo Gómez Manrique.

El hijo de Gonzalo Yáñez, llamado Pedro González de Mendoza, se casó en segundas nupcias con Aldonza Fernández de Ayala, hermana del Cronista y Canciller Pedro López de Ayala (1332-1407). En 1366 Orozcos, Ayalas y Mendozas se pasaron del partido de Pedro I el Cruel al de Enrique II de Trastamara, cayendo todos los nombrados prisioneros en la batalla de Nájera (1367) y muriendo en la batalla el tío abuelo de Pedro, Juan Hurtado de Mendoza, señor de Mendívil.

Asesinado su tío materno Íñigo López de Orozco II por Pedro I tras la batalla, y recobrada la libertad, Pedro González de Mendoza fue muy beneficiado por Enrique II que le hizo merced de los bienes de los Orozco así como de las villas-fortaleza de Buitrago e Hita en 1368, antes incluso de ser rey tras matar a su hermanastro Pedro I en Montiel (1369).

Pedro fundamentó la petición de Hita en que había pertenecido a los Orozco y que la Infanta Isabel murió sin sucesión. Sobre las fortalezas de Hita y Buitrago se fraguó el poder futuro de los Mendoza, pues a ellas se retiraban en caso de peligro o pérdida del favor real.

Pedro murió heroicamente en la derrota de Aljubarrota (Portugal) en 1385 sacrificando su vida para que pudiera salvarla el Rey Juan I y que no cayera prisionero (del romancero "el caballo vos han muerto, subid rey en mi caballo, etc").


extracto de un artículo de Antonio Herrera Casado (cronista provincial de Guadalajara)

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